He logrado huir, escapar.
Sólo pienso en aquellos motivos que me hacen
escapar del enjambre, de la multitud. Sólo pienso en la cantidad de bocinas
sonar, tráficos, concreto, ventas, locales, licores, estructuras, agentes
contaminantes, basuras, doctrinas, mafia.
Basta, ya no deseo ver esto más. No quiero
continuar en estos lugares, he de ocultarme cada vez que llueve, he de
ocultarme para hacerte el amor, he de ocultarme para hacer arte, he de
ocultarme al anochecer.
Voy a florecer, y para ello he de necesitar
agua, por favor calma mi sed. He de necesitar aquella luz que desprendes. Eres
la tierra, la lluvia, el sol del día, la luna por las noches.
Quizás ya he tirado la seta al suelo, el
bosque me abraza. Las estrellas bajan a hablarme, a mostrarme cómo ha de ser la
vida en la vía láctea. Simplemente gases en atmósferas, gravedad que me permite
ser casi incorpórea, y ahí estás, sonriéndome. Tomas mi mano, y mientras, en mi
mente has de ayudarme a recorrer los espacios, interplanetaria sensación.
Explosiones de extrellas, auroras, asbteroides caen, y yo solo anhelo tenerte
cerca.
Ha de ser la seta y el deseo.
O sólo el deseo conlleva a la seta. Mi amor
lunar, mi amor estelar, mi amor interplanetario. Eres fugaz, y mantienes el
amor vivaz. Astronauta, he de romper tus leyes astrofísicas.
Y eres el universo.
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