Y esto arde, ¡cómo arde!
Se siente como el ácido clorhídrico en la muscosa gástrica, o bien, como el ácido salicílico en la piel.
... es como un agente corrosivo.
¡Y qué desastre! la sombra en el párpado, restos de -powder- en el rostro, y delineador por la -waterline-.
Si me asomo por la ventana sin mover un dedo de mi cama, veo papeles arrugados, rodando por el piso. Trozos de borra, creyones desgastados, acuarela, un cigarro a medio acabar colgando del borde del escritorio, libros viejos y pesados, llenos de historias confusas, fotografías...
Dejaste rastro tras de ti.
¿Mi mente? Ah eso.... no te preocupes que todo está en orden. Solo pensaba un poco, recordaba algunas cosas.
Quizás ya tenía sentido las cicatrices de mi espalda, y la cantidad de noches en las que el desgarre era ensordecedor.
La aguja está por allá, tengo que buscarla.. me descosí.
¡Cómo vas a llamarme piedra, infeliz!
Si tengo hasta costura...
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