Buscar los audífonos por toda la habitación, hallarlos, tomarlos, colocárselos al reproductor, buscar la canción predilecta, tomar el audífono izquierdo junto al derecho y colocártelos. Darle inicio a la canción y querer desaparecerte del mundo por un instante. Escuchar la letra e imaginarte miles de cosas, e incluso sucesos que ya pasaron. Pensar que la vida es como la música, hay momentos tristes, otros felices, otros de despecho, otros de amor, y que la vida varía tal y como la lírica lo hace. Pensar que cada canción es un mundo, y preguntarse por qué la vida no tiene música de fondo. Pensar que la música es el arte en donde expresamos nuestros sentimientos junto a la poesía, pensar que en cada toque de guitarra, en cada acorde el motivo fuiste tú. Quizás ya no es tocar de alegría porque a mi lado estás, sino de tristeza porque te encuentras ausente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario